¿Una apuesta de color arriesgada o una oportunidad para reinventar espacios desde la serenidad?
Como cada año desde 1999, Pantone reveló a finales del 2025 el color protagonista del nuevo ciclo. Para 2026, la elección ha sorprendido tanto a profesionales del diseño como a los sectores del mobiliario y la decoración. PANTONE 11-4201 Cloud Dancer, un blanco suave y luminoso que rompe con las tendencias recientes de tonos intensos y saturados.
«Un color que invita a la reflexión, al silencio visual y a la creatividad sin distracciones»
Un blanco que no es neutro: Cloud Dancer, según Pantone
Desde Pantone describen este tono como “un blanco sublime que sirve como símbolo de influencia calmante en una sociedad que redescubre el valor de la reflexión tranquila”. Añaden que se trata de un color que promueve el equilibrio mental: “permitiendo que la mente divague y la creatividad respire, dando espacio a la innovación”.
En un momento donde el ruido visual abunda, Cloud Dancer propone una vuelta a lo esencial. Es una tonalidad que invita a detenerse, contemplar y reorganizar no solo nuestros espacios, sino también nuestras ideas.
Una elección que divide opiniones en el mundo del diseño
No son pocos los profesionales que esperaban una propuesta más vibrante, especialmente tras varios años de diseños donde los colores audaces han cobrado protagonismo. Sin embargo, Cloud Dancer no es un blanco cualquiera: tiene matices cálidos y una profundidad que le otorgan versatilidad, tanto en interiores como en productos de diseño.
Lejos de ser un “no color”, Cloud Dancer puede funcionar como base para composiciones sofisticadas, actuando como un lienzo neutro sobre el cual aplicar acentos cromáticos más atrevidos. Además, al ser un blanco con matiz, puede adaptarse a distintas temperaturas de luz, convirtiendo un espacio potencialmente frío en un ambiente sereno, elegante y lleno de luz.

¿Cómo aplicar el color Cloud Dancer en interiores?
La clave está en el contexto. Este blanco etéreo puede resultar frío si se usa de manera aislada, pero cuando se acompaña de una iluminación cálida, materiales nobles (como la madera o el lino natural) y una paleta equilibrada, transforma cualquier espacio en un refugio de calma visual.
Para el sector del mobiliario, representa una oportunidad de explorar nuevas combinaciones cromáticas, texturas y juegos de volumen que destaquen precisamente gracias a la pureza de este tono.

«Una oportunidad para repensar el diseño»
